Sacerdotes supervivientes de las cárceles franquistas.
Foto colectiva de los sacerdotes presos.
Corredor que llevaba a las celdas de los sacerdotes.
Franco mandó que todos los sacerdotes involucrados en luchas obreras fueran encarcelados en la misma prisión, en Zamora.
Allí estaban sacerdotes de todos los lugares de España, aunque los vascos y catalanes eran mayoría. Sobrepasaba el centenar.
Es cierto que por ser religiosos se salvaron de la pena de muerte por ser un tema pactado con el Vaticano.
No tuvieron ninguna otra ventaja, todo lo contrario, pero convenía tenerlos juntos y ocultos, pues no era buena propaganda eso de que algunos religiosos españoles no "comulgaran" con el nacional catolicismo y no tolerarán la represión, ejecuciones y torturas.
En este momento 17 sacerdotes supervivientes de la llamada Cárcel Concordataria de Zamora se han sumado a la querella admitida a trámite por la jueza María Servini en Argentina contra el franquismo.
El más joven de los firmantes, Juan Mari Zulaika, y que ahora cuenta con 71 años.
Allí estaban sacerdotes de todos los lugares de España, aunque los vascos y catalanes eran mayoría. Sobrepasaba el centenar.
Es cierto que por ser religiosos se salvaron de la pena de muerte por ser un tema pactado con el Vaticano.
No tuvieron ninguna otra ventaja, todo lo contrario, pero convenía tenerlos juntos y ocultos, pues no era buena propaganda eso de que algunos religiosos españoles no "comulgaran" con el nacional catolicismo y no tolerarán la represión, ejecuciones y torturas.
En este momento 17 sacerdotes supervivientes de la llamada Cárcel Concordataria de Zamora se han sumado a la querella admitida a trámite por la jueza María Servini en Argentina contra el franquismo.
El más joven de los firmantes, Juan Mari Zulaika, y que ahora cuenta con 71 años.
El escrito enviado a la jueza Servini aparece firmado por los «curas de la cárcel de Zamora» en nombre de los más de cincuenta religiosos que pasaron por la prisión local.
«Buscamos memoria, que se completen las páginas de la historia de España que faltan.
¿Cuál fue el motivo? "La denuncia de la represión y de la tortura, defensa de los derechos del mundo trabajador y de los derechos de las naciones".
De hecho, la defensa desde el púlpito de los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos más vulnerables les valió el apodo de «curas obreros».
Parte de los sacerdotes represaliados durante el franquismo que pasaron por la cárcel concordataria de Zamora mantienen hoy una estrecha amistad.
Conviene recordar, frente a las generalizaciones fáciles, que junto a estos sacerdotes otros muchos religiosos como monjes y monjas fueron muy activos en la lucha antifranquista tanto en su oposición social de lucha contra la injusticia y la violencia como en la lucha identitaria de las nacionalidades oprimidas como la gallega, vasca y catalana.


