Se trata del aceite más empleado en el mundo, no solo en la alimentación sino también en la industria cosmética, la de la limpieza o la decoración
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Contiene Aceite de Palma:
Uno de cada dos productos del lineal del supermercado lo contienede una u otra forma. Sin embargo, su consumo no es en absoluto recomendable por diversas razones, tanto de salud como de sostenibilidad medioambiental.
1. ¿Qué es el aceite de palma?
El aceite de palma es la grasa que se obtiene del prensado de la pulpa del fruto de una palmera africana llamada Elaeis guineensis o palma de Guinea. Esta palmera se caracteriza por su rápido crecimiento y el alto rendimiento de su fruto, así como por la agresividad respecto al entorno para captar los recursos . Para entendernos, a nivel mediterráneo se pude equiparar con los pinos, que hacen bosques densos pero pobres en variedad en su interior y en los que el suelo se va degradando.
El aceite de palma se caracteriza por tener un punto de fusión muy alto , siendo un híbrido de grasa y aceite vegetal que a 30 grados centígrados ya es sólido. Se compone de un 50% de ácidos grasos saturados, sobre todo ácido palmítico y ácido esteárico ; un 35-40% de ácido oleíco y un 10-15% restante de ácidos graso monoinsaturados.
Precisamente los ácidos grasos saturados, el palmítico y el esteárico, son el principal reclamo de la industria. El primero porque es el mayoritario en el aceite de palma y porque es semisólido a temperatura ambiente y el segundo porque aguanta sólido hasta los 70ºC, lo que permite usarlo en diversas industrias donde la estabilidad a alta temperatura juega un papel importante.
2. ¿En qué industrias se usa el aceite de palma?
El aceite de palma se utiliza en la industria alimentaria gracias a las cualidades sobre todo del ácido palmítico, que es un estabilizante y potente antioxidante, es decir conservante. Se emplea, por ejemplo, mezclado con la harina para hacer pan de molde industrial que dure más tiempo tierno. También se usa para todo tipo de aperitivos de bolsa, como patatas fritas, doritos, cheetos, etc.
También en la fabricación de margarinas y mantecas, que no son más que alimentos en base a aceites de palama. También se añade a algunos productos lácteos como natillas, quesos fundidos infantiles -el petisuis-, todo tipo de bollería industrial y numerosos productos precocinados.
Además, se añade aceite de palma a muchos productos cosméticos, desde lápices de labios a cremas hidratantes, a los jabones de limpieza, por las características tensoactivas del ácido esteárico, y, finalmente, a las velas, donde aumenta el punto de fusión de la cera.
3. ¿Como afecta a la salud?
Como la mayoría de las grasas saturadas con un punto de fusión alto, lo que incluye sobre todo a las lácteas y animales en general, el aceite de palma consumido en exceso supone un potencial riesgo de problemas cardiovasculares, es decir que es aterogénico. Este tipo de grasas, al tener ácidos laúrico, palmítico y mirístico, tienden a precipitar más en torrente sanguíneo y a acumularse en arterias taponándolas.
Además, no son buenos transportadores del colesterol a las células para que se transforme en energía, con lo que aumentan en la sangre el llamado 'colesterol malo' o LDL, y disminuyen el 'bueno' o HDL. Podemos deducir que es el ácido palmítico el que hace a aceite de palma poco recomendable. Pero el principal problema no es tanto su potencial como la falta de control sobre la inclusión de este en numerosos alimentos.
Si tenemos en cuenta que de media cada europeo consume menos de un litro de aceite de oliva pero casi 60 de aceite de palma, nos haremos una idea de que el consumo involuntario de ácido palmítico es casi desbocado. Es muy difícil adivinar en qué productos de consumo normal se encuentra y por lo tanto la gran mayoría de nosotros vemos aumentado el riesgo de problemas cardiovasculares por este consumo inconsciente.

