El nacionalismo andaluz es un movimiento político y social que defiende el reconocimiento de Andalucía como una nación.
Abarca un amplio espectro de opinión, desde partidarios del federalismo o confederalismo dentro de España, posturas autonomistas o posturas abiertamente independentistas.
Como todo nacionalismo, se trata de un pensamiento que aglutina a ideologías tanto de izquierdas, de centro como de derechas. Si bien es cierto que, históricamente y actualmente, el nacionalismo andaluz tiende a identificarse más bien con la izquierda, ya que no surge con los objetivos propios de los nacionalismos europeos del siglo XIX, sino que encuentra sus orígenes en el federalismo y el anarquismo.
El primer intento secesionista de Andalucía lo encontramos en 1641, con la llamada Conspiración del duque de Medina Sidonia. Fue protagonizada por el IX duque de Medina Sidonia y el VI marqués de Ayamonte.
El nacionalismo andaluz se conformó ideológicamente en las tres primeras décadas del siglo XX, como la variante política del andalucismo cultural o folklorista que se difundió desde la Sociedad Antropológica de Sevilla y el Ateneo de Sevilla.
En 1912 el diario sevillano El Liberal abre información pública sobre la necesidad de la existencia político-regional de Andalucía, lanzándose la idea de una Asamblea Andaluza.
Blas Infante en 1915 publicó El Ideal Andaluz, convirtiéndose así éste en líder de facto y en coordinador del movimiento andalucista en los años posteriores, hasta su asesinato en agosto de 1936.
