Qué es la subida de gemelo: causas y cómo aliviar sus síntomas


Casi todas las personas han sufrido alguna vez, mientras duermen, intensas molestias los músculos de los gemelos. A esto se le conoce coloquialmente como subida de gemelo. A continuación te explicamos en qué consiste, por qué ocurre y cómo puedes aliviar los molestos síntomas.

¿QUÉ SIGNIFICA LA SUBIDA DEL GEMELO?

Aunque se presentan intensas molestias en el gemelo, en realidad se trata de un acortamiento del músculo tríceps sural. Este está compuesto por tres partes musculares llamadas fascículos, lugar donde se ocasiona este acortamiento que da lugar a las molestias. Si nunca has experimentado la subida de gemelo o si no sabes si lo has hecho, debes saber que se trata de una intensa molestia en esta zona del gemelo y que puede comenzar desde el pie y extenderse hasta la pantorrilla.

Esta es aguda e impide que la persona que lo experimenta se pueda mover. Cuando el episodio termina, es posible que te quedes con cierto malestar, pero este se va a los pocos minutos.

POR QUÉ SE SUELE SUBIR EL GEMELO

Normalmente, la subida del gemelo suele asociarse a las mujeres embarazadas y deportistas. Sin embargo, no es algo exclusivo de estos grupos, sino que puede ocurrirle a cualquier persona. Y es que la subida del gemelo se relaciona con las actividades diarias que implican un uso excesivo de los músculos implicados, por aumentar la carga de intensidad, no descansar cuando es necesario o por emplear músculos demasiado débiles para realizar una actividad en concreto.

Además de las posibles causas anteriormente descritas, este trastorno momentáneo puede ocurrir por una ingesta inadecuada (en ocasiones excesiva) de agua. Esta ingesta, mezclada con las grandes pérdidas de electrolitos por el sudor (actividad física), puede derivar en un mal funcionamiento de los músculos y nervios.

Por otra parte, existen factores de riesgo por los que se puede subir el gemelo. Estos son:

Personas con problemas vasculares en las piernas. Son más propensas a sufrir espasmos en este músculo, que se relacionan con la falta de fluido.

Mujeres embarazadas, sobre todo en la recta final del embarazo. Durante las etapas finales de la gestación, el feto tiende a comprimir las arterias ilíacas, que se extienden hasta las piernas.

¿CALAMBRE POR EJERCITARSE?

Todo ejercicio es bueno, pero, al igual que todas las cosas, nunca lo es en exceso. Hacer más ejercicio del debido, si no se toman las medidas pertinentes ni se sigue una alimentación e hidratación adecuada y si no se reposa lo suficiente, puede ocasionar calambres. Es por eso que la subida de gemelo no es algo exclusivo de los atletas y deportistas de élite, sino de cualquier persona.

Entrenar en exceso puede ocasionar que el músculo se agote. Al descansar y relajarse pueden aparecer contracciones y espasmos fuertes que ocasionen el calambre. No hacer ejercicio ni una actividad física mínima también puede ocasionar calambres en los gemelos. Llevar una vida sedentaria reduce la elasticidad adecuada de los músculos y, entre otras afecciones, el músculo puede contraerse y producir espasmo por la falta de movimiento.

¿CÓMO ALIVIAR UNA SUBIDA DE GEMELO?

Lo más usual es que el calambre tome desprevenido a quien lo sufre. El proceso es muy intenso y repentino, y aliviarlo, cuando se nota la molestia, parece imposible. Esto ocurre porque cuando el calambre aparece, la persona, por las molestias, continúa haciendo movimientos bruscos que, en vez de aliviar, generan más molestia.

Para contribuir a reducir las molestias de los calambres, lo primero que debes hacer es intentar mantener la calma, aunque parezca difícil. La relajación es muy importante, al igual que la hidratación y mover la pierna afectada, aunque esto ocasione molestias. Para ello deberás realizar pequeños movimientos de flexión y extensión del tobillo y la rodilla; esto ocasionará que los músculos se estiren. Si no puedes hacer estos ejercicios, entonces lo más aconsejable es ponerte de pie, pues esto también ayuda a estirar el músculo.

Hay algo muy importante que no debes hacer y que todas las personas hacen: tocar la zona. El cubrir el gemelo con la mano ocasiona que el músculo no se relaje. Tampoco debes forzar el músculo, pues esto puede hacer que las molestias empeoren. Cuando el calambre y las molestias del mismo desaparezcan, entonces es posible aplicar calor local y realizar masajes.