El ex-comisario José Manuel Villarejo dijo que el 17-A fue un error grave del CNI, “que calculó mal las consecuencias de dar un pequeño susto a Catalunya”.
¿Es creíble lo que ha explicado Villarejo?
Debemos tener muy en cuenta cuando lo dice y dónde lo dice. Lo dice en la Audiencia española, en un momento en el que habla de Ana Rosa Quintana, que nada tiene que ver. El marido de Quintana intentaba conseguir un vídeo de un juez de Marbella con prostitutas y cocaína. Y hay un momento en que el fiscal empieza a preguntar si lo registró el CNI. Aparece la figura de Félix Sanz Roldán, el ex director del CNI, y es cuando Villarejo dice que él colaboraba, y dice que espías hay buenos y malos, que Sanz Roldán era muy malo, y pone el ejemplo del atentado de Barcelona.
Villarejo dijo que no tenía pruebas directas, que le habían quitado el archivo y la información era clasificada.
Trato de colocar lo que dice Villarejo con todo lo que salió en el juicio, a ver si encaja, para ver si tiene verosimilitud. De entrada, debemos ser conscientes de que esto lo dice un señor acusado y que tiene derecho a mentir y decir lo que quiera, pero trato de ver si es verosímil.
La primera impresión es que hay muchas cosas que, puestas en orden, empiezan a cuadrar.
Hay cosas importantes. Para empezar, la figura del Imán. Siempre hemos mantenido que era un confidente del CNI, y en el juicio quedó claro que lo habían visitado en prisión. Allí lo captaron, lo que es habitual al fichar confidentes. Pero cuando sale de prisión y está a punto de ser expulsado después de haber cumplido la pena, el abogado del Estado dice que la expulsión quede sin efecto, y le acaban dando un permiso de residencia permanente. En Abdelbaki Es-Satti le acaban colocando en la mezquita de Castellón y, un tiempo después, aparece en Ripoll. Nada menos que en Ripoll, la cuna de Catalunya, donde fue a parar a una mezquita, hasta que a finales del 2015 va hacia Bélgica. Entre enero y abril de 2016 acude a una mezquita en Bélgica, cuyo presidente declara en el juicio que le pilló hablando por teléfono con los servicios secretos españoles.
Los servicios secretos pueden tener muchos confidentes. Pero ahora, cuando lo ponemos todo en orden, vemos que en ese momento, en abril del 2016, él regresó a Ripoll, y lo hizo como Imán de una nueva mezquita. Recordemos que en diciembre del 2015, cuando hacía poco que Es-Satti había ido a Bélgica, se constituyó en Madrid la nueva asociación de la nueva mezquita de Ripoll. Pero la mezquita no se activó hasta abril de 2016, justo cuando él regresó de Bélgica. La primera lo hacía todo en catalán, y en esta nueva todo estaba en castellano. Hay otra cuestión importante sobre Es-Satti.
Fue captando a toda esta juventud de Ripoll entre el 2015 y el 2017, y los fue adoctrinando. Pero cuando organizó la célula terrorista, él en ningún momento apareció en ninguna parte. Quiero decir que él no fue a comprar precursores de explosivos, ni vendía joyas ni buscaba financiación. Todo lo hacían los jóvenes. Él siempre quedaba en el mundo virtual; desde su ordenador hacía búsquedas, sobre cómo fabricar explosivos, objetivos, la Sagrada Família… Pero él no aparece en ninguna grabación, donde sí van apareciendo los jóvenes. Él nunca sale a ninguna parte. Esto me cuadra con el perfil de alguien que preparaba algo pero que quería cubrirse. Adoctrinaba a los jóvenes y les hacía hacer lo que él quería.
¿Le encomendaron al Imán que reclutatara jóvenes fanáticos para que creyeran que iban a cometer un atentado para luego abortarlo?
¿Creyó el CNI que este shock traumático en la sociedad catalana les persuadirla de sus "derias independentistas" y se convencerian de la necesidad de pertenecer al protector "Estado español"?
Pero la explosión en la guarida de los terroristas (provocada), donde tenían los explosivos precipitó la improvisación por parte de aquellos terroristas de atentados alternativos con atropellos masivos sin atender al plan del Imán y de las cloacas del Estado.
Todas estas dudas nos llevan a una fatal y asesina negligencia del Estado.
Imposible que el gobierno de Rajoy no estuviera al corriente. Imposible perdonarles que en lugar de buscar una solución política a un conflicto político, como en los países democráticos, se optara por el asesinato y el terror.
16 muertos y más de un centenar de heridos, y todos sus familiares, incluso toda Catalunya, exigen explicaciones.
Puede que jamás conozcamos toda la verdad, pero si tenemos la certeza de errores e intenciones imperdonables.
Joan Baeza