Los Visigodos en España




Los visigodos fueron una rama de los pueblos godos, que a su vez pertenecen a los pueblos germánicos orientales.

Bajo el mando de Alarico I invadieron la península itálica y saquearon Roma en el año 410; más tarde se establecieron en el sur de la Galia como federados del Imperio romano, establecieron un reino con capital en Tolosa, el cual extendió su autoridad a Hispania aprovechando el vacío de poder que había dejado la caída del Imperio romano.

En el año 507, fueron derrotados por los francos a partir de la cual el reino visigodo se limitó a Hispania.

Los visigodos eran una minoría que gobernaba a la población hispanoromana, aunque con diferencias religiosas con ellos. Los visigodos eran cristianos arrianos, mientras que la población local era cristiana romana. La conversión del rey Recaredo, que se pasó al catolicismo previo pacto con los obispos, posibilitó la convivencia de ambos pueblos, y el reino consolidó su poder con el apoyo de la iglesia.

Los visigodos no dominaron por completo la península ibérica hasta finales del siglo VII. Los alanos, un pueblo de origen iranio, los vándalos y los suevos ocupaban territorios en la región. Los dos primeros, con preeminencia de los vándalos, se trasladaron a África, donde crearon un estado poderoso con centro en Cartago. 

En cuanto a los suevos, crearon su propio reino en Gallaecia, con capital en Braga, y no fueron derrotados hasta 585. 

En el tramo pirenaico los vascones, presentaron una tenaz resistencia al dominio visigodo y parece que también lo hicieron los cántabros y los astures, aunque las fuentes al respecto son escasas. 

En la provincia Cartaginense se mantuvo una precaria administración romana bajo soberanía visigoda, hasta que en el siglo VI fue reconquistada por el Imperio y se convirtió en la provincia de Spania, la cual después de un siglo cayó nuevamente en poder de los visigodos.

El reino de los visigodos estuvo aquejado por frecuentes disputas sucesorias, las cuales posibilitaron su derrota por los musulmanes del norte de África (711). 

Su último rey fue Rodrigo y si bien se mantuvieron núcleos de resistencia en Septimania, el pueblo visigodo desapareció como tal, vencido por el Califato omeya.