El papel de la Iglesia ha sido totalmente represor con la sexualidad, siendo una forma de control social por el temor a Dios y de paso, servir bien a la élites gobernantes, fundamentalmente reyes y nobleza.
EL MATRIMONIO: la Iglesia impone a la sociedad medieval que el sexo solo es posible dentro del matrimonio y este debe tener una finalidad exclusivamente reproductiva.
El pensamiento medieval está influido por la Iglesia; que considera el deseo sexual como una especie de enfermedad, por ello, se fomenta la castidad.
La virginidad era para la Iglesia el estado ideal, ,cuando no se quería sexo ni pareja, era porque habían sido agraciados por Dios.
La fornicación suponía la práctica del sexo fuera del matrimonio.
Para calmar el ansia sexual de los hombres se les proponía que se practicaran sangrías en las venas superficiales de los muslos; y a las mujeres que estuvieran excitadas se le recomendaban lavativas de incienso en la vagina.
Los actos contra la naturaleza abarcaban para la Iglesia todas las acciones sexuales que no tuvieran como objetivo la reproducción; destacando entre las más reprobadas: la homosexualidad y la masturbación.
Se pensaba que el coitus interruptus podría provocar la ulceración del pene. Se creía que una de las posibles enfermedades del pene era acostarse con una mujer que tuviera la matriz sucia, llena de veneno, es decir la menstruación.
El incesto era considerado grave, pero no contra natura.
El sexo tradicional realizado cuando la mujer tenía la menopausia no se consideraba un pecado, pues la Iglesia afirmaba que existía la posibilidad de que se obrase el milagro de la procreación.
El adulterio era considerado un delito, una deshonra de tipo religioso; que atentaba contra la santa institución del matrimonio y sobre todo si aparecía la figura del bastardo.
El adulterio no era igual si lo realizaba el hombre o la mujer.
Si era practicado por el hombre se decía que había caído en el amancebamiento, mientras que si lo realizaba la mujer era directamente adúltera.
La barragamia era un contrato de amistad y compañía entre un soltero o clérigo con una mujer soltera y cuyas principales características se basaban en la permanencia y la fidelidad.
Se denomina barragana a la amiga o prostituta que vive con un hombre en casa. Esta figura también está relacionada con el clero, que vivían de forma secreta en la misma casa.
La prostitución era un pecado para la Iglesia, pero acabo siendo reconocida por esta como un mal necesario. Ya que servía para proteger a las mujeres respetables de la violación.
Los preservativos eran de lino o de intestinos y vejigas de animales, los cuales se amarraban con un cordel y podían ser reutilizados varias veces. Su finalidad no eran tanto para evitar los embarazos, sino como forma de protección de enfermedades sexuales.
LA IMPOTENCIA: cuando un hombre no podía cumplir con las obligaciones matrimoniales, un grupo de médicos le examinaba el pene; si el informe era negativo por encontrarse algún defecto y en consecuencia no podía consumar el matrimonio, la pareja podía separarse legalmente.
El poder de la iglesia en la Edad Media era tal, que imponía a sus feligreses como debían practicar el acto sexual.
La única posición natural era la del misionero. Las otras posiciones, al igual que el coito anal o el sexo oral, eran pecados porque su única finalidad era el placer y no la reproducción.
