Juan Prim (1814-1870)
DIARIO DE SESIONES DE LAS CORTES
“Y contrayéndome a la misma Cataluña, ¿no es aquel país laborioso, trabajador, inteligente y honrado? No lo podéis negar. Pues entonces, ¿por qué los mandáis como a un país de salvajes o de vagabundos? [...] ¿Qué necesidad de ese estado de sitio permanente en Cataluña, pues hace ocho años, señores, que está allí rigiendo este sistema con muy pocas excepciones?
Ya han oído los señores diputados el gran número de catalanes que han sido fusilados sin sentencia legal, sin formación de causa. Pues son también muchos los que juzgados por la misma legislación han sido deportados, unos a Filipinas, otros a las Islas Canarias, otros a provincias del interior [...]
¿Han podido creer S.S. que los catalanes tienen la condición de perro que lame la mano que le castiga?
Si tal han creído se equivocan. La condición catalana es la del tigre que despedaza a quién le maltrata. ¿Hasta cuando hemos de morder el freno? decían unos. ¿Hasta cuándo hemos de ser tratados como esclavos? ¿Somos o no somos españoles? ¿Son nuestros colonos o nuestros esclavos?
Si no los queréis como españoles, levantad de allá vuestros reales, dejadlos, que para nada os necesitan; pero si siendo españoles los queréis esclavos, si queréis continuar la política de Felipe V, de ominosa memoria, sea en buena hora, y sea por completo; amarradles a la mesa el cuchillo, como lo hizo aquel rey; encerradlos en un círculo de bronce; y si esto no basta sea Cataluña talada y destruida y sembradla de sal como la Ciudad maldita; por qué así, y solo así, doblaréis nuestra cerviz, porque así y solo venceréis nuestra altivez; así, y solamente así, domaréis nuestra fiereza.”
Diario de las Sesiones de Córtes, Congreso de los Diputados, núm. 64 , jueves 27 de novembre de 1851.
También publicado en "Biografia d’un conspirador’, (Edhasa, 2003).
