LOS ORÍGENES DE CATALUNYA

 


Catalunya nace tras la desintegración del Imperio Carolingio, del que Barcelona fue una de sus cuatro capitales.


Ese Imperio estaba constituido por condados que en ocasiones llegaban a tener incluso más poder que el propio monarca.


Concretamente Catalunya se independiza del imperio carolingio en el año 988 con Borrell II. 


A partir de ahí se van sucediendo una serie de acontecimientos históricos que hacen que el Conde de Barcelona vaya adquiriendo primacía sobre el resto de condados por su expansión territorial liberando las zonas ocupadas hasta aquel momento por los musulmanes y de ahí que se le pasase a denominar el Principatus (de donde procede la palabra Principado).


Este territorio disgregado pasaría a denominarse Corona de Aragón en cuanto Reino pero manteniendo una estructura federal donde priman y se respetan las instituciones y tradiciones de los territorios que lo componen y que se vería incrementado con la incorporación de Valencia, Baleares y los territorios de Serdenya, Sicilia, Nápoles, Atenas y Neopatria. 


Y así continuo siendo hasta la traición castellana y la entronización del Borbón. En toda la Corona el idioma oficial era el catalán que llegó a hablarse en toda la ribera mediterránea desde oriente hasta occidente y del que aún hoy quedan vestigios en alguna pequeña isla del Adriático o en algún barrio de Jerusalén.


De hecho la actual bandera española, elegida por Carlos III como enseña nacional, era el blasón identificativo que lucían los barcos catalanes y posteriormente los de la Corona de Aragón en su mascaron de proa y que ejercían su hegemonía en el Mediterráneo desde el siglo XI.


En el siglo XII Catalunya es el único territorio europeo que posee un órgano digamos "democrático" de representación ciudadana (parlamento o cortes) que se denomina "Consell dels tres o del ple" que posteriormente Jaume I amplia hasta los 200 parlamentarios o jurados, representantes de todos los gremios y estamentos hasta que finalmente en 1265 decide reducirlo a cien y pasar a ser denominado "El Consell de Cent". 


Así mismo existe representación diplomática y comercial de Catalunya en Génova, Nápoles, Serdenya, Argel, Túnez, Alejandría, Jerusalem y Constantinopla.