Dormir bien es fundamental

 


Dormir bien ayuda a prevenir enfermedades. "Cuando no dormimos lo necesario, nuestro cuerpo produce más hormonas del estrés y combate menos la inflamación, lo que a su vez afecta la función inmunitaria", señala la doctora Phyllis Zee, subdirectora del Centro del Sueño y Bilogía Circadiana de la Unversidad Northwestern en Chicago.

El descanso nocturno hace que la vacuna contra la gripe surta mayor efecto, según estudio realizado por Universidad de Chicago. "Las personas que duermen bien, viven más", dice el doctor Epstein.

Las personas que se limitan a cuatro o cinco horas de sueño nocturno durante varias noches no sólo experimentan más problemas físicos, como dolores de cabeza y trastrornos digestivos, sino que sufren cambios metabólicos similars a los que acompañan al proceso natural de envejecimiento. Con razón nos vemos tan mal después de una noche sin dormir.

Al parecer, en estos efectos intervienen las hormonas del crecimiento. Estas sustancias son esenciales para conservarnos con buen aspecto a medida que envejecemos, pero su concentración se reduce drásticamente entre los 20 y los 60 años de edad, dice el doctor Mehmen Oz, cardiocirujano y coautor de varios libros sobe salud. "Las hormonas del crecimiento nos rejuvenecen", afirma. "Cuando uno las tiene en alta concentración, conserva la masa mucular, luce una mejor piel y resulta sexualmente atractivo. A todos nos conviene mantenerlas en la concentración más alta posible y la mejor manera de hacerlo es dormir".

"Las personas que no duermen bien se deprimen y la depresión causa insomnio:es un círuclo vicioso", dice el doctor Oz. "Pero también sabemos oque un sueño largo y reparador nos hace sentir más felices".

Permanecer despierto 17 horas seguidas produce una disminución del rendimiento equivalente a tener una concentración de alcohol en la sangre de 0.05 por ciento y según estudios recientes se ha constatado el alarmante resultado de que la falta de sueño puede afectar al juicio moral de las personas.

Dormir poco también afecta a la obesidad: La falta de sueño influye en la elección de alimentos puesto que despierta el antojo de carbohidratos y azúcares. No dormir bien reduce la sensibilidad a la insulina, lo que pone a los insomnes en peligro de padecer diabetes tipo 2.

La buena noticia es que dormir puede resultar una terapia altamente efectiva para mejorar la salud y la calidad de vida.

No existe una receta unversal en cuanto a la cantidad idónea de sueño. Contra la vieja creencia de que todo adulto necesita dormir ocho horas, un estudio de la Universidad del Estado de Washington indica que los genes quizá determinen las horas de sueño que necesitamos. Esto puede explicar por qué hay personas my vivaces que parecen requerir menos; tal vez heredaron genes del sueño eficientes. Por su parte, las personas que necesitan muchas horas de sueño podrían no estar programadas genéticamente para dormir. Es posible que padezcan algún trastorno como la apnea obstructiva del sueño, que interrumpe el descanso, pero puede tratarse
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revista "Selecciones".