El silencio del mar
brama un juicio infinito...
más concentrado que el de un cántaro
más implacable que dos gotas
ya nos acérque el horizonte..
o nos entregue la muerte azul de las medusas..
nuestras sospechas no lo dejan,
el mar escucha como un sordo,
es insensible como un dios,
y sobrevive a los sobrevivientes,
nunca sabré que espero de él..
ni que conjuro deja en mis tobillos...
pero cuando estos ojos se hartan de baldosas..
y esperan entre el llano y las colinas
o en calles que se cierran en más calles
entonces sí me siento náufrago
y sólo el mar puede salvarme....