El saludable hábito de dormir entre siete y nueve horas diarias cada noche no ha sido siempre la forma más natural de descansar para los humanos.
Según el historiador Roger Ekirch, que ha investigado el tema durante 16 años, hay numerosas pruebas históricas que demuestran que antes la personas dormíamos en dos tiempos. Hoy la tribu nigeriana de los Tiv sigue usando las expresiones "primer sueño" y "segundo sueño" para referirse a los distintos tiempos de la noche.
El estudio de Ekirch, explica la BBC, concluye que esta concepción del sueño nocturno empezó a desaparecer a finales del siglo XVII, coincidiendo con la llegada de la iluminación nocturna de las ciudades (París fue, en 1667, la primera ciudad en poner alumbrado público en todas sus calles).
El psicólogo del sueño Gregg Jacobs apunta que "despertarse en medio de la noche forma parte de la fisiología humana" e indica que lo realmente nocivo para la salud puede ser la ansiedad o el estrés con la que algunas personas pueden tomarse estos desvelos.
La Vanguardia
