Sal a caminar con ropa ancha que facilite la circulación sanguínea y te permita mover tu cuerpo sin problema alguno. El calzado ha de ser deportivo, flexible y transpirable. Decántate por un numero mayor al habitual si tus pies padecen y sufren durezas, callos, juanetes…
2. Objetivos razonables
Ten clara tu meta en cada salida y ve fijando objetivos razonables cada semana. La aplicación Google Fit para ello y me es bastante útil. Registra tiempos y pasos y te ofrece la posibilidad de introducir tu peso, para ir viendo tu progreso en este aspecto también.
3. Bebe agua antes, durante y después
Debes beber antes, durante y después de tus paseos; pues con el ejercicio descienden los niveles de hidratación corporal. Recomiendo
llevar el control del agua que bebes a diario, haciendo uso de esta aplicación. Si además la transportas en tus manos, aumentarás la resistencia y tonificarás tus brazos.
llevar el control del agua que bebes a diario, haciendo uso de esta aplicación. Si además la transportas en tus manos, aumentarás la resistencia y tonificarás tus brazos.
A propósito, además de una o dos botellas de agua o bebida isotónica, no puede faltar en tu kit de caminatas el protector solarya en este tiempo, así como una gorra o visera que evite posibles dolores de cabeza, mareos…
4. Intercala alguna carrerilla cada cierto tiempo
Cuanto más veces salgas a andar, mucho menos te costará aumentar su ritmo y tiempo. Tanto es así que llegará el día en el que no te costará nada intercalar carrerillas cada cierto tiempo, lo que te ayudará a quemar más calorías. Si no te ves capaz, comienza caminando a mayor velocidad durante unos tramos.
5. Controla la respiración
Tus músculos necesitan oxígeno para ser más eficientes durante la caminata, pero no solo ellos se beneficiarán de que coordines la respiración con cada paso; también tu mente que se mantendrá alejada del estrés. Inspira llenando el abdomen para aumentar la cantidad de aire que llega a tu cuerpo. Cuenta hasta tres al inspirar y espirar.
6. ¡Lleva contigo mucho ritmo!
Haz una lista de reproducción para la ocasión, con canciones con mucho ritmo. Escuchar música mientras caminas te mantendrá distraido/a y motivado/a, además de ayudarte a resistir más tiempo.
7. La postura importa
La postura más eficaz y segura es la siguiente: con la columna erguida, contrae los músculos del estómago para contrarrestar el esfuerzo que hacen las lumbares al caminar. No olvides hacerlo moviendo los brazos (desde los hombros en ángulo recto).
8. Y los pasos que das, también
Con el fin de evitar la sobrecarga en la columna o las rodillas, lo primero que ha de tocar el suelo es tu talón. Apoya luego el resto de la planta dejando para el final los dedos de los pies. Puede parecerte un consejo tonto, pero son muchas las personas que no lo realizan. Algunas incluso se exceden con la amplitud de la zancada, que debe ser siempre acorde a la altura de cada uno.
9. Nunca camines en ayunas
¡Ni después de una comida principal! Has de saber que durante la digestión se bombea más sangre al estómago que a los músculos. Lo ideal es hacerlo tras comer un alimento fácil de digerir como, por ejemplo, una manzana, un kiwi o un yogur.
10. ¿Caminas por la orilla de la playa? ¡Descálzate!
Mejorarás así tu equilibrio y la forma en la que andas, mientras fortaleces músculos y huesos de tobillos y pies.
¡Y eso es todo! Recuerda tomar nota de estos consejos en tus salidas a pie, ejercicio sano y económico que previene múltiples problemas de salud como la diabetes, la osteoporosis o el cáncer y te ayuda a tonificar diferentes zonas de tu cuerpo (brazos, abdomen, glúteos…).
©Eslasalud
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