La televisión son imágenes que se suceden una detrás de otra a una velocidad muy alta. Esa rapidez es la que engaña a nuestra visión y hace que parezca que vemos movimiento. Para que los humanos percibamos esa sensación de movimiento, las imágenes deben ir a una velocidad de 40 hz (imágenes por segundo). En cambio, los animales necesitan que la rapidez en la sucesión sea de por lo menos 75hz.
Una televisión moderna normal alcanza unos 300hz (las hay que llegan a 1000hz), pero las antiguas televisiones de tubo iban a 50hz. ¿Te puedes imaginar lo aburrido que debía ser para tu mascota mirar la televisión y ver una lenta sucesión de imágenes? Normal que no les prestasen atención.
Otro factor que influye en que los perros vean la televisión es la altura en la que se sitúa. Los televisores siempre están colocados para que estén a la altura de nuestros ojos mientras estamos sentados. Para tu mascota sería terriblemente incómodo tener que estar mirando todo el día para arriba.
¿Nunca te ha tocado estar en las primera filas de un cine? Si la respuesta es sí, ya sabes a que me estoy refiriendo.
También, es lógico que no se interesen porque la programación no está diseñada para ellos. Al salir solo personas, no solo no les atrae, si no que les aburre. De hecho, muchos dueños aseguran que sus mascotas sí reaccionan al ver un perro en la pantalla, en cambio ante el dibujo o una imagen estática de un perro no prestan atención. Son capaces de percibir la diferencia. ¿Se imagina a su perro diciendo: “¡Hoy no hay nada en la tele!”?
