Cipriano, olvidada víctima del franquismo




Cipriano Martos Jiménez nació el 9 de diciembre de 1942 en Loja provincia de Granada. Hijo de familia de jornaleros del campo de extracción humilde tuvieron que emigrar de su población natal, duramente represaliada por el franquismo, a causa de la situación de miseria que se prolongó más allá de la posguerra.


Trabajó como jornalero en su tierra natal, en Pruna (Sevilla), en las fábricas textiles de Sabadell y Terrassa (Barcelona) y en la construcción, su último trabajo fue en Reus (Tarragona). Al emigrar a Catalunya se concienció de la situación de precariedad, opresión y represión de la dictadura decidió adoptar un compromiso de lucha contra el franquismo afiliándose al sindicato OSO (Oposición Sindical Obrera), militando en el PCE (M-L) (Partido Comunista Español Marxista- Leninista) y en el FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota).

En julio de 1973 el FRAP realiza unas pintadas de repulsa a la dictadura y contra el futuro monarca Juan Carlos.

En agosto de 1973,  tras un reparto de propaganda en la ciudad de Igualada, Cipriano Martos cayó en una redada en Reus junto a más compañeros, siendo detenido por la Guardia Civil de la localidad el 25 de agosto en la puerta de la empresa para la que trabajaba como encofrador. Ese mismo día 25 fue obligado a estar presente en el registro del piso donde vivía en Reus. De allí fue llevado a la Casa Cuartel de la población para ser interrogado. El día 27 de agosto, fue obligado a ingerir el contenido de un frasco con productos corrosivos, que le abrasó por dentro, y ante la gravedad de su estado fue trasladado al Hospital de San Juan de Reus.

El día 29  de agosto le fue tomada declaración por el juez a pesar de su incapacidad para responder debido a sus lesiones. Cipriano estuvo luchando por su vida 20 dias hasta que falleció la noche del día 17 de septiembre a la edad de 30 años. Según su certificado de defunción la causa de la muerte fue el clásico “hemorragia interna”. Su muerte dejó a unos padres y hermanos destrozados que no se les permitió amenazándolos con violencia. La madre de Cipriano, de rodillas y llorando, suplicó una y otra vez por su hijo pero solo recibió puntapiés e insultos. Cipriano fue enterrado en una fosa de beneficencia en el Cementerio General de Reus el 20 de septiembre de 1973. Al contrario que otros casos similares nunca se dio una nota de prensa ni la mas mas minima información.

Solo la perseverancia de su familia y amigos saco del olvido su caso.