Nada será igual después del 1-O
El 1 de octubre es muy probable que se realice el Referéndum de Autodeterminación en Catalunya, a pesar de que el Gobierno de España lo prohíbe y ha desestimado consensuarlo como se lo ha pedido el Gobierno Autónomo catalán desde que las candidaturas pro referéndum ganaron por mayoría en las elecciones catalanas.
Cuanto mas se acerca esta fecha mas se evidencia la presión política, judicial y policial del Estado, a través de vías administrativas pero también con métodos ilegales y antidemocráticos.
También las presiones de los lobbys se hacen notar. Del otro lado, el gobierno catalán, sólo tiene la voluntad de cumplir una promesa electoral y la demanda social del 80% de los catalanes, sin otro contrapeso de poder mas que el de apelar a la Democracia y el de pedir amparo internacional. Recordemos que Escocía y Quebec si pudieron votar porque sus gobiernos estatales lo permitieron y así se resolvieron unos conflictos territoriales con toda normalidad, sin tensión ni incidencias.
Puede que el 1-O los catalanes no seamos independientes, pero si seremos un poco más libres.
Quizás el anhelo soberanista se demore unos años, pero nadie puede negar que existe una voluntad emergente y de futuro: las nuevas generaciones, incluidos los ciudadanos catalanes de orígenes distintos, creen en la autodeterminación del pueblo catalán y lo estiman autosuficiente, y sobre todo no sienten respetadas sus reivindicaciones identitarias.
En mi opinión, pase lo que pase, habrá un antes y un después del 1 de octubre para Catalunya y para España. Ahora nos queda saber como salvarán su dignidad los que apuestan por la represión o los que apuestan por la Democracia.
Joan Baeza
Agosto 2017
