Barcelona 92. Cuando la unidad vence.
Pascual Maragall, alcalde de Barcelona, celebrando junto a otras autoridades y los barceloneses la victoria de la candidatura Barcelona 92.
Video de TVE
El 17 de octubre de 1986, es decir, hace 30 años, Barcelona ganó la candidatura de los Juegos Olímpicos del 92
En la foto vemos al entonces alcalde de Barcelona, y luego Presidente de Catalunya, Pascual Maragall, para mi el mejor alcalde, mejor presidente y mejor líder político catalán.
Paris no podía creer que Barcelona, esa ciudad industrial, que ni siquiera era capital le pudiera ganar la candidatura, pero así fue.
Barcelona demostró que los catalanes eramos capaces de organizar los mejores juegos de la Edad Moderna. La ciudad se transformó totalmente, y supo aprovechar hasta el día de hoy todas las infraestructuras e inversiones que se hicieron. Son los juegos mas rentables de la historia.
La capital catalana se modernizó en infraestructuras, movilidad, recuperó el mar para la ciudad, que antes solo era un puerto comercial.
Y puso en valor su patrimonio histórico y cultural que hoy atrae a millones de turistas.
Y fue también un proyecto español que le dió prestigio a todo el país, siendo además un acicate para el desarrollo del deporte nacional.
Y porque fue posible?...
Maragall, un socialista, capitaneó el proyecto.
Samaranch, un franquista, lo consiguió en los despachos internacionales.
Pujol, la derecha nacionalista catalana, hizo suyo el reto.
Y el gobierno español y la Monarquía se comprometieron totalmente.
Los catalanes aportaron 40 mil voluntarios y todo su entusiasmo popular e implicación social.
Cuando un proyecto ilusiona a mucha gente, y consigue aglutinar tantas y tan distintas voluntades siempre triunfa, y esa victoria siempre es motivo de orgullo para los que lo propician.
Vivimos tiempos de mediocridad en valores, en liderazgos y en proyectos. Tiempos de traición, bajeza y utilización del odio indiscriminado en beneficio exclusivo y ególatra.
Odio que nos cae a todos, nos manipula y nos hace perder la objetividad, el norte y la verdad.
Corren malos tiempos para la gente que quiere ser justa.
Corren malos tiempos para la libertad, la solidaridad y la complicidad.
