Atrocidades de la Guerra Civil. Ni olvido ni perdón.
Desde la previa premisa de que en la vida hay que perdonar y avanzar quiero exceptuar los crímenes y las torturas posteriores a la Guerra Civil.
La misoginia franquista se hizo patente durante la guerra y en la posterior dictadura, siendo especialmente dura y cruel la represión ejercida contra las mujeres.
Eran separadas de sus familias, les cortaban el pelo y las sacaban desnudas a la calle, eran obligadas a la limpieza de las dependencias de la guardia civil, y de las iglesias (estas últimas a sugerencia del propio clero) les obligaban a la ingesta de aceite de ricino, si tenían antecedentes políticos o sospechaban que pudieran tenerlos, eran terriblemente torturadas para sacarles información, y si no, igualmente eran apalizadas, violadas, encarceladas, y finalmente muchas de ellas asesinadas impunemente en nombre de un dios y una patria a su servicio, regida por un loco genocida.
