Portada del diario "Manresa" del 16 de octubre de 1975
Envidio a los países verdaderamente democráticos que cierran sus heridas históricas asumiendo los errores y apelando a la dignidad de los perjudicados y olvidados; los vencidos.
Me duele que ignoren lo sucedido, o peor, que lo nieguen. Esta historia local es una mas de miles que sucedieron todos los días durante 40 años.
Franco no trajo la paz; llenó los cementerios y las cunetas de muertos e hizo sufrir mucho a miles de personas cuyo único delito era pedir libertad para su pueblo sin delito alguno de sangre.
Siempre recordaré a la gente que luchó por mi libertad y por mis derechos mas elementales.
Sirva este recuerdo local de mi ciudad, Manresa, como un homenaje a todos los que lucharon por la Democracia en todos los rincones de España.
Los torturadores disfrutan desde hace años de una buena y tranquila jubilación, sin que nadie los haya juzgado por crímenes y torturas. Los podemos ver por nuestras calles y los torturados se cruzan con ellos sintiendo asco y terror.
No, no es cierto, no hubo perdón, solo olvido de una parte.
Las detenciones del 9 de octubre de 1975: torturas indiscriminadas
El 9 de octubre de 1975, la Guardia Civil de Manresa detuvo a una veintena de ciudadanos conocidos por su activismo social, sobre todo en el aspecto vecinal. El comandante del cuartel aplicó el decreto antiterrorista y procedió a su interrogatorio. El sargento Olmos y los guardias Rueda y Mansera se ensañaron mucho.
Teresa Vilageliu, de la Asociación de Vecinos del Xup. El médico forense certificó las señales de los golpes y la hizo ingresar en el hospital.
Joan Sala Fainé, trabajador de Maquinaria Industrial SA , le arrancaron un pedazo de barba y le quemaron las puntas de los dedos. Desnudo de medio cuerpo, pasaba las noches al raso, y de vez en cuando, el mojaban con cubos de agua fría. El amenazaron con una pistola en la cabeza.
José Fuentes Ribas , secretario del jurado de la empresa Lemmerz Española SA , lo tuvieron tres días torturándolo sin dejarlo sentarse. Cuando el dejaban estar, el colgaban por los riñones.
José Consola Cots , cargo sindical del metal, recibió golpes de karate en el cuello que le dejaron inconsistente. Le aplican el quirófano golpeándole los testículos.
Y así diferentes ciudadanos y trabajadores de Manresa fueron reprimidos y torturados de forma animal en la comandancia de la Guardia Civil de Manresa, faltaban pocos días para que muriera el dictador, pero las torturas y detenciones arbitrarias estaban al orden del día de los despachos de la Policía franquista. Los últimos instantes, con el dictador muriéndose literalmente, se seguía practicando el terrorismo de estado.
La distribución por la ciudad de una carta abierta de denuncia publicada, firmada por cinco detenidos, espoleó la población manresana y la solidaridad civil.
Bibliografía:
-Histories manresanes. VV.AA. Memoria de la transición en España y Cataluña , Universidad de Barcelona, 2003 Más información: - Memoria.cat: Las detenciones de 1975.
-Histories manresanes. VV.AA. Memoria de la transición en España y Cataluña , Universidad de Barcelona, 2003 Más información: - Memoria.cat: Las detenciones de 1975.
