Yo también fui españolizado




Estoy convencido de que la gente de mi generación se sentirá identificada en todo o en parte con lo que voy a contar.

Nací y vivo en Manresa. Soy hijo de la inmigración. De padre andalúz y madre 7icastellana.

La ferviente industria textil y la posibilidad de salir de una vida rural y miserable les atrajo a esta ciudad, lo mismo que a miles de españoles de todas las regiones de España y que fueron a otras muchas ciudades de Catalunya.

Manresa esta fuera del cinturon metropolitano de Barcelona, aunque cercana, pero eso le permite haber conservado, para lo bueno y para lo malo, un entorno arquitectónico importante y un ambiente tranquilo con un espiritu de villa, a veces gris pero también a veces heroica y emblemática.

Toda mi educación, por expreso deseo de mi madre, se desarrolló en escuelas cristianas. Sobre todo en las Escuelas de La Salle. 

Manresa es una ciudad tan prototipo de ciudad mediana catalana que Berlanga la eligió como plató para filmar "Plácido". Mi padre y muchos familiares mios fueron figurantes de esa expléndida película que fue nominada para los Oscar. Aquello represontó publicitar la ciudad y ayudar con unos "durillos" a los pobres ciudadanos  manresanos que desgastaban su vida y su salud en los telares de las fábricas de Manresa, fabricas alineadas al curso del Llobregat y hasta Barcelona, para aprovechar la fuerza dinámica de sus aguas que hacian mover sus turbinas. 

Reflexionando sobre los 40 años que hemos vivido sin Franco llego a la conclusión de que el franquismo se transformó, pero no murió. En lo cultural, en los esquemas ideólogicos, en las estructuras sociales, en los valores eternos de la "España profunda", de la "Una, Grande y Libre". La que exalta la Unidad y lo homegeneo y rechaza la diversidad y el pensamiento libre,

Quizás tenga que ver, entre otras muchas cosas, que a mi generacióm nos tocó estudiar la asignatura de Formación del Espíritu Nacional (FEN) del Bachillerato, elemental y el Superior, una clásica de aquellas décadas de los '50 y '60 del siglo XX, en pleno franquismo.

Las chicas también estaban obligadas a cursar una asignatura similar a la FEN elaborada por la "Sección Femenina", que instruia a las jóvenes españolas de modo que fueran "el descanso del guerrero" y sus mas humildes servidoras.

Esa asignatura nos adoctrinaba en las virtudes de Franco y su Régimen. Nos recordaba continuamente las atrocidades de los Rojos durante la República y la Guerra Civil y nos hacia memorizar unas supuestas leyes y principios que velaban por la patria y nos protegian. Si éramos buenos estabamos en el "sistema" y este nos daria protección y felicidad. Fuera de él solo habia inseguridad y maldad. Todo en Orden y en Paz, como en un cuartel de civiles donde no se permitia ni un matiz ni un color que no fuera el debido, el oficial. En definitiva; "sois siervos y debeís ser felices siéndolo".

Estos manuales eran auténticas herramientas de limpieza étnico-cultural. No es exagerado llamarlos así, dado que el catalán estaba totalmente prohibido en todos los ámbitos y por lo tanto también a la enseñanza. Los catalanes no teníamos ni el derecho de usar nuestro nombre en catalán. En el DNI y en todas partes nos teníamos que decir Jorge y no Jorge, Mercedes y no Merced, Juan y no Juan o Lucía y no Lucía ...
  
Cada vez que venía el "Caudillo" a visitar Manresa, "el corazón de esta industriosa comarca de la región catalana", la visita iba precedida por la detención por unas semanas de elementos "subversivos" que podrían haber alterado aquel "orden". Este era el pan de cada día para los que no se exiliaron y se escaparon de las ejecuciones, gente que no habia tenido cargos politicos en la República ni expedientes demasiado conflictivos mas allá de saberlos no adictos a Franco.
  

Monumento a los Caídos, Manresa, años 60. El monolito recordaba a los muertos del bando de Franco, solo a ellos, y exaltaba su heroicidad.

En toda Manresa la FEN eran impartida por el mismo profesor, que podría ser definido como una especie de comisario político menor. Este maestro, que prefiero no nombrar por respeto y por que sigue vivo y jubilado, adoctrinó a muchas generaciones de alumnos en mi ciudad. Era una persona peculiar que daba esta asignatura en todos los colegios manresanos, que entonces eran pocos. Llegada la Democracia no tuvo problema alguno en aprender y expresarse en catalán y en reciclarse ideológicamente, aparentemente un demócrata de toda la vida. 

En definitiva y resumiendo, yo también, como tantos otros, fui españolizado por el franquismo y el postfranquismo, bueno, lo intentaron, pero no pudieron. 

Joan Baeza
2015



 Documentación consultada en articulos de Jordi Artigas